Política en las venas
Luis
Palacios: “El país necesita de gente que lo quiera y yo quiero mucho a Venezuela”
Luego de una mañana
agitada entre el metro y la universidad me encuentro con Luis Palacios, un
joven estudiante del segundo año de Derecho en la Universidad Católica Andrés
Bello. A simple vista parece ser otro alumno más de la institución, pero lo que
pocos saben es el gran curriculum que a su corta edad este posee.
Su pasión por la política
se remonta a su niñez. “Siempre he dicho que yo seré el presidente de Venezuela
(…). Fui de esos niños peleones que se levantaba ante las injusticias…”. Coordinador
político de la Junta Juvenil de Caracas, subcoordinador del equipo de tierra de la
campaña de las elecciones parlamentarias en el circuito número seis de Caracas y fundador y coordinador general
del Movimiento Liceísta 14, son algunas de las labores en las que el joven
caraqueño ha participado como activista político.
Desde hace cuatro años
es militante del partido Voluntad Popular, considera que su recorrido en esta organización
ha significado un gran aprendizaje en su vida. “Empecé muy pequeño, a los 15
años me inicié (…). Ha sido un aprendizaje familiar, disciplinario, social. Lo
que mucha gente no se imagina yo lo he aprendido ahí. De verdad ha sido un
momento muy bueno de mi vida”.
Palacios se caracteriza
por su temple de líder e incluso podría hasta creerse que viene de una familia con
experiencia en este mundo; sin embargo no es así. Luis es el primero en
involucrarse en el ambiente político del país. “En mi familia nadie ha hecho
política, creo que fue un chispazo que vino desde mi nacimiento”.
Y es este mismo
liderazgo, la vocación por ayudar a otros y su fiel creencia hacia la justicia
el que lo guiaron para formarse en la Escuela de Derecho de la UCAB. “El que
estudia Comunicación Social y Derecho es una persona valiente, que se enfrenta
a los retos, que no temen alzar la voz y no son complacientes”.
La juventud de Luis a
diferencia de la de otros se ha caracterizado por el esfuerzo y el compromiso
hacia una mejor Venezuela. Entre muchos de los personajes destacados de nuestra
historia, el futuro abogado de la República menciona a dos hombres que marcaron
gran pauta en el país: Isaías Medina Angarita y Rómulo Betancourt. “Angarita es
un presidente que hay que reestudiar, sobre todo por ser el que inició el
civilismo en Venezuela. De Betancourt admiro su temple”.
Su primer gran cargo
fue en las elecciones de alcaldes de 2013 con Juan Pablo López Gross, y consistía
en estar a cargo de los volanteos de la campaña. En 2014 fue coordinador político de la
Junta Juvenil de Caracas frente a la Mesa de la Unidad Democrática y en las
elecciones del de diciembre fue parte del equipo de defensa del voto en el
circuito cinco de Caracas.
Actualmente es integrante
del CED (Centro de Estudiantes de Derecho); no obstante aspira llegar más lejos. “Sin
duda alguna la universidad es una etapa que hay que amar. Aspiro llegar a ser
presidente del CED, luego llegar al Consejo
de Facultad y Universitario. El
siguiente paso es ser concejal del municipio Libertador de Caracas o en su
defecto diputado de la Asamblea Nacional".
“El país necesita de
gente que lo quiera y yo quiero mucho a Venezuela”, dice Palacios cuando habla
sobre la situación que atravesamos actualmente. “Venezuela se encuentra en una dinámica
muy interesante. No hay un equilibrio
sano, pero estamos en un momento histórico, es un momento para aprender y
analizar todo lo que tenemos por delante. Cada acción que toma hoy la Asamblea
Nacional significa un paso grande o pequeño”.
Considera valiente
tanto al que se queda como al que se va del país y cree que ambas acciones son importantes
en la juventud de hoy en día. “Alguien se tiene que quedar (…). Irse de Venezuela
creo que no es una alegría y quedarse en las condiciones en las que estamos
tampoco. Son valientes en irse porque van hacia un futuro incierto lejos de su
hogar y el que se queda es valiente porque es la persona que le va a meter el
pecho al país”.
A pesar de sentirse
satisfecho con lo que ha construido y hasta donde ha llegado reconoce que no es
una vida sencilla de llevar. Los sacrificios y esfuerzos son parte fundamental
de quienes se dedican a trabajar por lugar mejor.
La he tenido difícil,
comenta. En el 2014 hubo un tiempo en
que el SEBIN me perseguía; dentro de las persecuciones que se les hicieron a
todos los activistas de Voluntad Popular mi caso está en la ONU. Ha sido un
sacrificio familiar y de muchas otras cosas, sobre todo porque me tocó muy
chamo, yo iba al colegio asustado. Siempre he tenido el apoyo de mis padres, mi
novia y amigos. No ha sido fácil, el que se mete en esta vida debe saber arriesgar
cosas, saber perder, leer momentos y saber reaccionar ante las victorias y las
derrotas.
Cuando le pregunté a dónde
aspira llegar, respondió: ¡yo seré presidente de Venezuela!
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